¿QUÉ NOS PIDE JESÚS?

confianza

1. Debemos confiar en la Misericordia del Señor.

Jesús, por medio de Sor Faustina nos dice: “Deseo conceder gracias inimaginables a las almas que confían en mi misericordia. Que se acerquen a ese mar de misericordia con gran confianza. Los pecadores obtendrán la justificación y los justos serán fortalecidos en el bien. Al que haya depositado su confianza en mi misericordia, en la hora de la muerte le colmaré el alma con mi paz divina”.

2. La confianza es la esencia, el alma de esta devoción y a la vez la condición para recibir gracias.

“Las gracias de mi misericordia se toman con un solo recipiente y este es la confianza. Cuanto más confíe un alma, tanto más recibirá. Las almas que confían sin límites son mi gran consuelo y sobre ellas derramo todos los tesoros de mis gracias. Me alegro de que pidan mucho porque mi deseo es dar mucho, muchísimo. El alma que confía en mi misericordia es la más feliz, porque yo mismo tengo cuidado de ella. Ningún alma que ha invocado mi misericordia ha quedado decepcionada ni ha sentido confusión. Me complazco particularmente en el alma que confía en mi bondad”.

3. Debemos ser misericordiosos

“Exijo de ti obras de misericordia que deben surgir del amor hacia mí. Debes mostrar misericordia siempre y en todas partes. No puedes dejar de hacerlo ni excusarte ni justificarte. Te doy tres formar de ejercer misericordia: la primera es la acción; la segunda, la palabra; y la tercera, la oración. En estas tres formas se encierra la plenitud de la misericordia y es un testimonio indefectible del amor hacia mí. De este modo el alma alaba y adora mi misericordia”.

4. Amar activamente para recibir sus gracias.

“Si el alma no practica la misericordia de alguna manera no conseguirá mi misericordia en el día del juicio. Oh, si las almas supieran acumular los tesoros eternos, no serían juzgadas, porque la misericordia anticiparía mi juicio”.

5. El Señor Jesús desea que sus devotos hagan por lo menos una obra de misericordia al día.

“Debes saber, hija mía que mi Corazón es la misericordia misma. De este mar de misericordia las gracias se derraman sobre todo el mundo. Deseo que tu corazón sea la sede de mi misericordia. Deseo que esta misericordia se derrame sobre todo el mundo a través de tu corazón. Cualquiera que se acerque a ti, no puede marcharse sin confiar en esta misericordia mía que tanto deseo para las almas”.

FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA

Señor de Misericordia

En 1931,santa Faustina Kowalska tuvo una visión de Jesús que le dijo:

 “Pinta una imagen Mía, según la visión que ves, con la inscripción: ‘¡Jesús, yo confío en Ti!.’

Yo deseo que esta Imagen sea venerada, primero en tu capilla y después en el mundo entero. Yo prometo que el alma que honrare esta imagen, no perecerá.

También le prometo victoria sobre sus enemigos aquí en la tierra, pero especialmente a la hora de su muerte. Yo el Señor la defenderé como a Mi propia Gloria.”

“Deseo que haya una Fiesta de la Misericordia. Quiero que esta imagen que pintarás con el pincel, sea bendecida con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia” (Diario,49)

“Hija Mía, habla al mundo entero de la inconcebible misericordia Mía. Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia” (Diario,699)

“Deseo conceder el perdón total a las almas que se acerquen a la confesión y reciban la Santa Comunión el día de la Fiesta de Mi Misericordia” (Diario,1109)

“En aquel día están abiertas las entrañas de Mi Misericordia. Derramaré un mar entero de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia; el alma que se confiese [dentro de ocho días antes o después] y comulgue [el mismo día] obtendrá la remisión total de culpas y castigos”

“Que ningún alma tenga miedo de acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata. La humanidad no conocerá la paz hasta que no se dirija a la fuente de Mi misericordia” (Diario, 699)

“Di a las almas que les doy Mi misericordia como defensa, lucho por ellas Yo solo y soporto la justa ira de Mi padre.., esta Fiesta ha brotado de las entrañas de Mi misericordia para el consuelo del mundo entero” (Diario, 1517)

La Fiesta de la Divina Misericordia tiene como fin principal hacer llegar a los corazones de cada persona el siguiente mensaje: Dios es Misericordioso y nos ama a todos … “y cuanto más grande es el pecador, tanto más grande es el derecho que tiene a Mí misericordia” (Diario, 723).

En este mensaje, que Nuestro Señor nos ha hecho llegar por medio de Santa Faustina, se nos pide que tengamos plena confianza en la Misericordia de Dios, y que seamos siempre misericordiosos con el prójimo a través de nuestras palabras, acciones y oraciones… “porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil” (Diario, 742).

QUÉ QUIERE JESÚS DE NOSOTROS?

  • Que confiemos totalmente en Él, que acudamos a Él en nuestros problemas.
  • Que seamos misericordiosos con las personas que nos rodean
  • Que hagamos al menos una obra de misericordia al día, Nuestro Señor nos dice:

“…Debes mostrar misericordia al prójimo siempre y en todas partes. No puedes dejar de hacerlo ni excusarte ni justificarte.

Te doy tres formas de ejercer misericordia al prójimo: la primera- la acción, la segunda- la palabra, y la tercera la oración. En estas tres formas está contenida la plenitud de la misericordia y es el testimonio irrefutable del amor hacia Mí.”

Cuando no puedas ejercer la acción o la palabra, con la oración suples las dos primeras”. (Diario, 742).

  • Que se venere su imagen de Misericordia.
  • Que oremos a las 3 de la tarde, hora de la Misericordia, hora en que Él expiró en la Cruz;
  • Que recemos el Vía Crucis en esa hora si podemos, o si no podemos aunque sea una pequeña oración.
  • Que recemos la Coronilla de la Divina Misericordia, para aplacar la santa ira de Dios por tantos pecados que se hacen en todo el mundo.
  • Que celebremos la Fiesta de la Misericordia, el primer domingo después del domingo de resurrección. Y Él prometió que las personas que se confiesen y comulguen en ese día reciben la absolución total de sus pecados.

OBRAS DE MISERICORDIA

obras de misericordia

El hacer obras de misericordia es muy importante pues Nuestro Señor nos dice:

“A través de esta imagen concederé muchas gracias a las almas; ella ha de recordar a los hombres las exigencias de Mi misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil.” ( Diario, 742)

“Por medio de esta Imagen colmaré a las almas con muchas gracias, por eso, que cada alma tenga acceso a ella. (Diario 570)

Durante el retiro de octubre de 1936, Jesús le dio a Santa Faustina indicaciones explícitas sobre lo que constituye la verdadera devoción de la Divina Misericordia:

“Hija mía si es que Yo reclamo a la gente, a través tuyo la devoción de Mi Misericordia, debes ser tú la primera en distinguirte en esta confianza en Mi Misericordia. Yo exijo de ti actos de misericordia, que deben realizarse por amor a Mí. Tú debes mostrar misericordia a tu prójimo siempre y en todas partes. No debes acobardarte ante esto o tratar de excusarte o de dispensarte de esto. Te estoy dando tres medios de ejercitar misericordia con tu prójimo: el primero por obra, el segundo de palabra, y el tercero por la oración. En estos tres grados está contenida la totalidad de la misericordia y es una prueba de tu amor por Mí. Por estos medios una alma glorifica y da tributo a Mi Misericordia. Si bien, el Primer Domingo de Pascua, es la Fiesta de la Misericordia, también deben haber otro actos de misericordia, y pido la adoración a Mi Misericordia en la Celebración Solemne de esta festividad y la veneración de esta imagen por medio de la cual yo concederé muchas gracias a las almas. Todo esto como un recordatorio de la urgencia de Mi misericordia, porque aún la fe más fuerte, sin obras no tienen valor”.(742)

ORAR POR LOS PECADORES

“La perdida de cada alma Me sumerge en una tristeza mortal. Tú siempre Me consuelas cuando rezas por los pecadores. Tu oración que más me agrada es la oración por la conversión de los pecadores. Has de saber, hija Mía, que esta oración es siempre escuchada” (Diario,1397)

LAS 3 DE LA TARDE, HORA DE LA MISERICORDIA

tresdelatarde

Las 15:00 hs (3 pm) es la hora designada como el final de la Crucifixión, el momento de la muerte de Nuestro Señor, el momento más trascendental desde la Creación. Y en la revelación que Jesucristo hizo a Sor Faustina Kowalska, es la hora de su misericordia para el mundo entero, “en esta hora, no le rehusaré nada al alma que me lo pida por los méritos de Mi Pasión”.

Nuestro Señor le reveló a Santa Faustina las 3:00 pm como la “Hora de la gran Misericordia para el mundo entero”, la hora en que “la Misericordia triunfó sobre la justicia”, invitándola a que en esa hora se “sumergiera” en  Su dolorosa Pasión, venerando y alabando la Misericordia Divina, implorando las gracias necesarias para todo el mundo, pero muy especialmente por los pecadores.

“A las tres, ruega por Mi Misericordia, en especial para los pecadores y aunque sólo sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente en Mi Abandono en el momento de Mi Agonía.  Ésta es la Hora de la gran Misericordia para el mundo entero.  Te permitiré penetrar en Mi tristeza mortal.  En esta Hora nada le será negado al alma que lo pida por los méritos de Mi Pasión” (…) (Diario, 1320)

“En esa Hora puedes obtener todo lo que pidas para ti o para los demás. En esa Hora se estableció la gracia para el mundo entero: la Misericordia triunfó sobre la justicia” (Diario, 1572).

Jesús pone tres condiciones para que la oración elevada en la HORA DE LA MISERICORDIA sea escuchada.

  1. Debe ser dirigida a Él.
  2. Debe hacerse a las tres de la tarde
  3. Debe solicitarse por los méritos de su Pasión

A éstas condiciones habría que añadir otras tres más:

  1. La oración debe estar de acuerdo con la voluntad d eDios
  2. La oración debe ser hecha con fe y perseverancia.
  3. La oración debe estar dispuesta a cumplir con el mandamiento del amor activo hacia el prójimo, es decir, la práctica de las obras de misericordia.

“Te recuerdo, hija Mía, que cuantas veces oigas el reloj dando las tres, sumérgete totalmente en Mi Misericordia, adorándola y glorificándola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento se abrió de par en par para cada alma.  En esa Hora puedes obtener todo lo que pides para ti y para los demás.  En esa Hora se estableció la gracia para el mundo entero:  la Misericordia triunfó sobre la justicia.  Hija Mía, en esa Hora procura rezar el Vía Crucis, en cuanto te lo permitan los deberes; y si no puedes rezar el Vía Crucis, por lo menos entra un momento en la capilla y adora en el Santísimo Sacramento a Mi Corazón que está lleno de Misericordia.   Y si no puedes entrar en la capilla, sumérgete en oración allí donde estés, aunque sea por un brevísimo instante.  Exijo el culto a Mi Misericordia de cada criatura,  pero primero de ti, ya que a ti te he dado a conocer este misterio de modo más profundo.”  (Diario, 1572)

 

ORACIONES RECOMENDADAS

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.  (Diario, 476).

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Expiraste Jesús, pero la fuente de vida brotó para las almas y el océano de misericordia se abrió para el mundo entero; Oh! fuente de vida, insondable misericordia infinita inunda a el mundo entero derramando sobre nosotros hasta tu última gota de sangre.(Diario 1319)

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Hoy Jesús me dijo: “Deseo que conozcas más profundamente el Amor que arde en Mi Corazón por las almas y tu comprenderás esto cuando medites Mi Pasión.  Apela a Mi Misericordia para los pecadores, deseo su salvación. Cuando reces esta oración con corazón contrito y con fe por algún pecador, le concederé la gracia de la conversión. Esta oración es la siguiente (Diario, 186):

“Oh, Sangre y Agua que brotaste del Sagrado Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros: En Tí confío.” (Diario, 187)

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Oh Dios Eterno, en quien la Misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu Misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu Santa Voluntad, que es el Amor y la Misericordia mismos. (Diario, 950).

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Jesús, Verdad Eterna, Vida nuestra, Te suplico e imploro Tu Misericordia para los pecadores. Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana. Te pido luz para los  pecadores. Oh Jesús, recuerda Tu Amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa, Santísima Sangre Tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de Tu Sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota es suficiente para salvar a todos los pecadores. Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado (…) El Cielo y la tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará Tu Misericordia. ¡Oh, que alegría arde en mi corazón, cuando contemplo Tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a Tus pies para que glorifiquen Tu Misericordia por los siglos de los siglos. (Diario, 72)

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Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla.

Ayúdame a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos.

Ayúdame, oh Señor, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable negativamente de mi prójimo sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos.

Ayúdame, oh Señor, a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargue sobre mí las tareas más difíciles y más penosas.

Ayúdame a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo.

Ayúdame, oh Señor, a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerrare en Tu Misericordioso Corazón. Soportaré mis propios sufrimientos en silencio.

Que Tu Misericordia, oh Señor mío, repose dentro de mí. Tú Mismo me mandas ejercitar los tres grados de la misericordia. El primero: la obra de misericordia, de cualquier tipo que sea. El segundo: la palabra de misericordia; si no puedo llevar a cabo una obra de misericordia, ayudaré con mis palabras. El tercero: la oración. Si no puedo mostrar misericordia por medio de obras o palabras, siempre puedo mostrarla por medio de la oración. Mi oración llega hasta donde físicamente no puedo llegar. Oh Jesús mío, transfórmame en Ti, porque Tú puedes hacer todo.  (Diario, 163)

FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA

Divina misericordia

“Deseo que haya una Fiesta de la Misericordia. Quiero que esta imagen que pintarás con el pincel, sea bendecida con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia” (Diario,49)

 “Hija Mía, habla al mundo entero de la inconcebible misericordia Mía. Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia” (Diario,699)

 “Deseo conceder el perdón total a las almas que se acerquen a la confesión y reciban la Santa Comunión el día de la Fiesta de Mi Misericordia” (Diario,1109)

“Hija Mía, di que esta Fiesta ha brotado de las entrañas de Mi misericordia para el consuelo del mundo entero” (Diario,1517)

“Di a las almas que les doy Mi misericordia como defensa, lucho por ellas Yo solo y soporto la justa ira de Mi padre.., esta Fiesta ha brotado de las entrañas de Mi misericordia para el consuelo del mundo entero” (Diario, 1517)

“..refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de la penas.. Que ningún alma tenga miedo de acercarse a Mi, aunque sus pecados sean como escarlata. La humanidad no conocerá la paz hasta que no se dirija a la fuente de Mi misericordia” (Diario, 699)

NOVENA A LA DIVINA MISERICORDIA

Misericordia Divina

Hola, buen día!

Les escribo para compartirles que hoy viernes Santo comienza la Novena a la Divina Misericordia, es una excelente preparación para ganar la Indulgencia plenaria del día de la Divina Misericordia, el Domingo 12 de Abril del 2015.

Pueden descargar la novena a la Divina Misericordia aquí FOLLETO NOVENA

El Señor me dijo que rezara esta coronilla durante nueve días antes de la Fiesta de la Misericordia. Debe iniciarse el Viernes Santo.  Durante este novenario concederé a las almas toda clase de gracias“. (Diario, 796)

El día de la Divina Misericordia ( siguiente domingo después del  domingo de Resurrección) nos brinda una promesa muy especial:

En este Día de Fiesta de Nuestro Señor las almas que van a la confesión y reciban la Santa Comunión obtendrán el perdón total de las culpas y de las penas. 

Las palabras textuales de nuestro Señor Jesucristo a Santa Faustina son:

El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas. Ese día todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias se abren. Que ningún alma tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata…. La humanidad no encontrará paz hasta que se vuelva a la Fuente de Mi Misericordia“(Diario, 699).

Tomemos también en cuenta los requisitos que la Iglesia nos ordena para ganar las Indulgencias plenarias.

Puedes leer sobre las Indulgencias aquí

REQUISITOS PARA GANAR UNA INDULGENCIA PLENARIA 

Para ganar una indulgencia plenaria, en año normal o en año santo, debes siempre cumplir los TRES REQUISITOS siguientes:

1. La Confesión.

Hacer una confesión profunda. La confesión puede hacerse el mismo día que se quiere ganar la indulgencia o haberla hecho recientemente. Es importante también que tengamos un deseo sincero de cambiar y dejar nuestros vicios y apegos a seguir en situación de pecado.

2. La Comunión.

Esta debe llevarse a cabo el mismo día en que quiera ganarse la indulgencia.

3. La oración por las intenciones del Papa.

Debes rezar un Padre Nuestro, una Ave María y un Gloria, y ofrecerlas por las intenciones del Papa.

Un poco más sobre las INDULGENCIAS

El Sumo Pontífice, animado por un ardiente deseo de fomentar al máximo en el pueblo cristiano estos sentimientos de piedad hacia la Misericordia divina, por los abundantísimos frutos espirituales que de ello pueden esperarse, en la audiencia concedida el día 13 de junio de 2002 a los infrascritos responsables de la Penitenciaría apostólica, se ha dignado otorgar indulgencias en los términos siguientes:

Se concede la indulgencia plenaria, con las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice) al fiel que, en el domingo segundo de Pascua, llamado de la Misericordia divina, en cualquier iglesia u oratorio, con espíritu totalmente alejado del afecto a todo pecado, incluso venial, participe en actos de piedad realizados en honor de la Misericordia divina, o al menos rece, en presencia del santísimo sacramento de la Eucaristía, públicamente expuesto o conservado en el Sagrario, el Padrenuestro y el Credo, añadiendo una invocación piadosa al Señor Jesús misericordioso (por ejemplo, “Jesús misericordioso, confío en ti”).

Se concede la indulgencia parcial al fiel que, al menos con corazón contrito, eleve al Señor Jesús misericordioso una de las invocaciones piadosas legítimamente aprobadas.

Además, los navegantes, que cumplen su deber en la inmensa extensión del mar; los innumerables hermanos a quienes los desastres de la guerra, las vicisitudes políticas, la inclemencia de los lugares y otras causas parecidas han alejado de su patria; los enfermos y quienes les asisten, y todos los que por justa causa no pueden abandonar su casa o desempeñan una actividad impostergable en beneficio de la comunidad, podrán conseguir la indulgencia plenaria en el domingo de la Misericordia divina si con total rechazo de cualquier pecado, como se ha dicho antes, y con la intención de cumplir, en cuanto sea posible, las tres condiciones habituales, rezan, frente a una piadosa imagen de nuestro Señor Jesús misericordioso, el Padrenuestro y el Credo, añadiendo una invocación piadosa al Señor Jesús misericordioso (por ejemplo, “Jesús misericordioso, confío en ti”).

Si ni siquiera eso se pudiera hacer, en ese mismo día podrán obtener la indulgencia plenaria los que se unan con la intención a los que realizan del modo ordinario la obra prescrita para la indulgencia y ofrecen a Dios misericordioso una oración y a la vez los sufrimientos de su enfermedad y las molestias de su vida, teniendo también ellos el propósito de cumplir, en cuanto les sea posible, las tres condiciones prescritas para lucrar la indulgencia plenaria.

Los sacerdotes que desempeñan el ministerio pastoral, sobre todo los párrocos, informen oportunamente a sus fieles acerca de esta saludable disposición de la Iglesia, préstense con espíritu pronto y generoso a escuchar sus confesiones, y en el domingo de la Misericordia divina, después de la celebración de la santa misa o de las vísperas, o durante un acto de piedad en honor de la Misericordia divina, dirijan, con la dignidad propia del rito, el rezo de las oraciones antes indicadas; por último, dado que son “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia” (Mt 5, 7), al impartir la catequesis impulsen a los fieles a hacer con la mayor frecuencia posible obras de caridad o de misericordia, siguiendo el ejemplo y el mandato de Jesucristo, como se indica en la segunda concesión general del “Enchiridion Indulgentiarum”.

Este decreto tiene vigor perpetuo. No obstante cualquier disposición contraria.
Dado en Roma, en la sede de la Penitenciaría apostólica, el 29 de junio de 2002, en la solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles.

CORAZÓN DE JESÚS, en Tí confío.

Sagrado Corazon de Jesus oracion para graves dificultades, abrir caminos S

Postrado a vuestros pies, humildemente vengo a pedirte, dulce Jesús mío, poderte repetir constantemente : SAGRADO CORAZÓN, EN TÍ CONFÍO!!

Si la confianza es prueba de ternura, ésta prueba de amor darte ansío. Aún cuando esté sumido en la amargura: SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, EN TÍ CONFÍO!

En las horas más tristes de la vida, cuando todos me dejen, ¡Oh, Dios mío!, si el alma está por penas combatida: SAGRADO CORAZÓN EN TÍ CONFÍO!

Aunque sienta venir la desconfianza y, te obligue a mirarme con desvío, no será confundida mi esperanza: SAGRADO CORAZÓN EN TI CONFÍO!

Si en el bautismo que hermosa hará mi alma, ya te prometí ser tuyo, y Tu ser mío, clamaré siempre en tempestad y en calma: SAGRADO CORAZÓN EN TÍ CONFÍO!

Yo siento  una confianza de tal suerte, que sin ningún temor ¡Oh dueño mío! Espero repetir hasta la muerte: SAGRADO CORAZÓN EN TÍ CONFÍO!

Amén.