¿QUÉ NOS PIDE JESÚS?

confianza

1. Debemos confiar en la Misericordia del Señor.

Jesús, por medio de Sor Faustina nos dice: “Deseo conceder gracias inimaginables a las almas que confían en mi misericordia. Que se acerquen a ese mar de misericordia con gran confianza. Los pecadores obtendrán la justificación y los justos serán fortalecidos en el bien. Al que haya depositado su confianza en mi misericordia, en la hora de la muerte le colmaré el alma con mi paz divina”.

2. La confianza es la esencia, el alma de esta devoción y a la vez la condición para recibir gracias.

“Las gracias de mi misericordia se toman con un solo recipiente y este es la confianza. Cuanto más confíe un alma, tanto más recibirá. Las almas que confían sin límites son mi gran consuelo y sobre ellas derramo todos los tesoros de mis gracias. Me alegro de que pidan mucho porque mi deseo es dar mucho, muchísimo. El alma que confía en mi misericordia es la más feliz, porque yo mismo tengo cuidado de ella. Ningún alma que ha invocado mi misericordia ha quedado decepcionada ni ha sentido confusión. Me complazco particularmente en el alma que confía en mi bondad”.

3. Debemos ser misericordiosos

“Exijo de ti obras de misericordia que deben surgir del amor hacia mí. Debes mostrar misericordia siempre y en todas partes. No puedes dejar de hacerlo ni excusarte ni justificarte. Te doy tres formar de ejercer misericordia: la primera es la acción; la segunda, la palabra; y la tercera, la oración. En estas tres formas se encierra la plenitud de la misericordia y es un testimonio indefectible del amor hacia mí. De este modo el alma alaba y adora mi misericordia”.

4. Amar activamente para recibir sus gracias.

“Si el alma no practica la misericordia de alguna manera no conseguirá mi misericordia en el día del juicio. Oh, si las almas supieran acumular los tesoros eternos, no serían juzgadas, porque la misericordia anticiparía mi juicio”.

5. El Señor Jesús desea que sus devotos hagan por lo menos una obra de misericordia al día.

“Debes saber, hija mía que mi Corazón es la misericordia misma. De este mar de misericordia las gracias se derraman sobre todo el mundo. Deseo que tu corazón sea la sede de mi misericordia. Deseo que esta misericordia se derrame sobre todo el mundo a través de tu corazón. Cualquiera que se acerque a ti, no puede marcharse sin confiar en esta misericordia mía que tanto deseo para las almas”.

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FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA

Señor de Misericordia

En 1931,santa Faustina Kowalska tuvo una visión de Jesús que le dijo:

 “Pinta una imagen Mía, según la visión que ves, con la inscripción: ‘¡Jesús, yo confío en Ti!.’

Yo deseo que esta Imagen sea venerada, primero en tu capilla y después en el mundo entero. Yo prometo que el alma que honrare esta imagen, no perecerá.

También le prometo victoria sobre sus enemigos aquí en la tierra, pero especialmente a la hora de su muerte. Yo el Señor la defenderé como a Mi propia Gloria.”

“Deseo que haya una Fiesta de la Misericordia. Quiero que esta imagen que pintarás con el pincel, sea bendecida con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia” (Diario,49)

“Hija Mía, habla al mundo entero de la inconcebible misericordia Mía. Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia” (Diario,699)

“Deseo conceder el perdón total a las almas que se acerquen a la confesión y reciban la Santa Comunión el día de la Fiesta de Mi Misericordia” (Diario,1109)

“En aquel día están abiertas las entrañas de Mi Misericordia. Derramaré un mar entero de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia; el alma que se confiese [dentro de ocho días antes o después] y comulgue [el mismo día] obtendrá la remisión total de culpas y castigos”

“Que ningún alma tenga miedo de acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata. La humanidad no conocerá la paz hasta que no se dirija a la fuente de Mi misericordia” (Diario, 699)

“Di a las almas que les doy Mi misericordia como defensa, lucho por ellas Yo solo y soporto la justa ira de Mi padre.., esta Fiesta ha brotado de las entrañas de Mi misericordia para el consuelo del mundo entero” (Diario, 1517)

La Fiesta de la Divina Misericordia tiene como fin principal hacer llegar a los corazones de cada persona el siguiente mensaje: Dios es Misericordioso y nos ama a todos … “y cuanto más grande es el pecador, tanto más grande es el derecho que tiene a Mí misericordia” (Diario, 723).

En este mensaje, que Nuestro Señor nos ha hecho llegar por medio de Santa Faustina, se nos pide que tengamos plena confianza en la Misericordia de Dios, y que seamos siempre misericordiosos con el prójimo a través de nuestras palabras, acciones y oraciones… “porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil” (Diario, 742).

QUÉ QUIERE JESÚS DE NOSOTROS?

  • Que confiemos totalmente en Él, que acudamos a Él en nuestros problemas.
  • Que seamos misericordiosos con las personas que nos rodean
  • Que hagamos al menos una obra de misericordia al día, Nuestro Señor nos dice:

“…Debes mostrar misericordia al prójimo siempre y en todas partes. No puedes dejar de hacerlo ni excusarte ni justificarte.

Te doy tres formas de ejercer misericordia al prójimo: la primera- la acción, la segunda- la palabra, y la tercera la oración. En estas tres formas está contenida la plenitud de la misericordia y es el testimonio irrefutable del amor hacia Mí.”

Cuando no puedas ejercer la acción o la palabra, con la oración suples las dos primeras”. (Diario, 742).

  • Que se venere su imagen de Misericordia.
  • Que oremos a las 3 de la tarde, hora de la Misericordia, hora en que Él expiró en la Cruz;
  • Que recemos el Vía Crucis en esa hora si podemos, o si no podemos aunque sea una pequeña oración.
  • Que recemos la Coronilla de la Divina Misericordia, para aplacar la santa ira de Dios por tantos pecados que se hacen en todo el mundo.
  • Que celebremos la Fiesta de la Misericordia, el primer domingo después del domingo de resurrección. Y Él prometió que las personas que se confiesen y comulguen en ese día reciben la absolución total de sus pecados.

OBRAS DE MISERICORDIA

obras de misericordia

El hacer obras de misericordia es muy importante pues Nuestro Señor nos dice:

“A través de esta imagen concederé muchas gracias a las almas; ella ha de recordar a los hombres las exigencias de Mi misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil.” ( Diario, 742)

“Por medio de esta Imagen colmaré a las almas con muchas gracias, por eso, que cada alma tenga acceso a ella. (Diario 570)

Durante el retiro de octubre de 1936, Jesús le dio a Santa Faustina indicaciones explícitas sobre lo que constituye la verdadera devoción de la Divina Misericordia:

“Hija mía si es que Yo reclamo a la gente, a través tuyo la devoción de Mi Misericordia, debes ser tú la primera en distinguirte en esta confianza en Mi Misericordia. Yo exijo de ti actos de misericordia, que deben realizarse por amor a Mí. Tú debes mostrar misericordia a tu prójimo siempre y en todas partes. No debes acobardarte ante esto o tratar de excusarte o de dispensarte de esto. Te estoy dando tres medios de ejercitar misericordia con tu prójimo: el primero por obra, el segundo de palabra, y el tercero por la oración. En estos tres grados está contenida la totalidad de la misericordia y es una prueba de tu amor por Mí. Por estos medios una alma glorifica y da tributo a Mi Misericordia. Si bien, el Primer Domingo de Pascua, es la Fiesta de la Misericordia, también deben haber otro actos de misericordia, y pido la adoración a Mi Misericordia en la Celebración Solemne de esta festividad y la veneración de esta imagen por medio de la cual yo concederé muchas gracias a las almas. Todo esto como un recordatorio de la urgencia de Mi misericordia, porque aún la fe más fuerte, sin obras no tienen valor”.(742)

ORAR POR LOS PECADORES

“La perdida de cada alma Me sumerge en una tristeza mortal. Tú siempre Me consuelas cuando rezas por los pecadores. Tu oración que más me agrada es la oración por la conversión de los pecadores. Has de saber, hija Mía, que esta oración es siempre escuchada” (Diario,1397)

LAS 3 DE LA TARDE, HORA DE LA MISERICORDIA

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Las 15:00 hs (3 pm) es la hora designada como el final de la Crucifixión, el momento de la muerte de Nuestro Señor, el momento más trascendental desde la Creación. Y en la revelación que Jesucristo hizo a Sor Faustina Kowalska, es la hora de su misericordia para el mundo entero, “en esta hora, no le rehusaré nada al alma que me lo pida por los méritos de Mi Pasión”.

Nuestro Señor le reveló a Santa Faustina las 3:00 pm como la “Hora de la gran Misericordia para el mundo entero”, la hora en que “la Misericordia triunfó sobre la justicia”, invitándola a que en esa hora se “sumergiera” en  Su dolorosa Pasión, venerando y alabando la Misericordia Divina, implorando las gracias necesarias para todo el mundo, pero muy especialmente por los pecadores.

“A las tres, ruega por Mi Misericordia, en especial para los pecadores y aunque sólo sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente en Mi Abandono en el momento de Mi Agonía.  Ésta es la Hora de la gran Misericordia para el mundo entero.  Te permitiré penetrar en Mi tristeza mortal.  En esta Hora nada le será negado al alma que lo pida por los méritos de Mi Pasión” (…) (Diario, 1320)

“En esa Hora puedes obtener todo lo que pidas para ti o para los demás. En esa Hora se estableció la gracia para el mundo entero: la Misericordia triunfó sobre la justicia” (Diario, 1572).

Jesús pone tres condiciones para que la oración elevada en la HORA DE LA MISERICORDIA sea escuchada.

  1. Debe ser dirigida a Él.
  2. Debe hacerse a las tres de la tarde
  3. Debe solicitarse por los méritos de su Pasión

A éstas condiciones habría que añadir otras tres más:

  1. La oración debe estar de acuerdo con la voluntad d eDios
  2. La oración debe ser hecha con fe y perseverancia.
  3. La oración debe estar dispuesta a cumplir con el mandamiento del amor activo hacia el prójimo, es decir, la práctica de las obras de misericordia.

“Te recuerdo, hija Mía, que cuantas veces oigas el reloj dando las tres, sumérgete totalmente en Mi Misericordia, adorándola y glorificándola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento se abrió de par en par para cada alma.  En esa Hora puedes obtener todo lo que pides para ti y para los demás.  En esa Hora se estableció la gracia para el mundo entero:  la Misericordia triunfó sobre la justicia.  Hija Mía, en esa Hora procura rezar el Vía Crucis, en cuanto te lo permitan los deberes; y si no puedes rezar el Vía Crucis, por lo menos entra un momento en la capilla y adora en el Santísimo Sacramento a Mi Corazón que está lleno de Misericordia.   Y si no puedes entrar en la capilla, sumérgete en oración allí donde estés, aunque sea por un brevísimo instante.  Exijo el culto a Mi Misericordia de cada criatura,  pero primero de ti, ya que a ti te he dado a conocer este misterio de modo más profundo.”  (Diario, 1572)

 

ORACIONES RECOMENDADAS

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.  (Diario, 476).

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Expiraste Jesús, pero la fuente de vida brotó para las almas y el océano de misericordia se abrió para el mundo entero; Oh! fuente de vida, insondable misericordia infinita inunda a el mundo entero derramando sobre nosotros hasta tu última gota de sangre.(Diario 1319)

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Hoy Jesús me dijo: “Deseo que conozcas más profundamente el Amor que arde en Mi Corazón por las almas y tu comprenderás esto cuando medites Mi Pasión.  Apela a Mi Misericordia para los pecadores, deseo su salvación. Cuando reces esta oración con corazón contrito y con fe por algún pecador, le concederé la gracia de la conversión. Esta oración es la siguiente (Diario, 186):

“Oh, Sangre y Agua que brotaste del Sagrado Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros: En Tí confío.” (Diario, 187)

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Oh Dios Eterno, en quien la Misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu Misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu Santa Voluntad, que es el Amor y la Misericordia mismos. (Diario, 950).

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Jesús, Verdad Eterna, Vida nuestra, Te suplico e imploro Tu Misericordia para los pecadores. Oh Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana. Te pido luz para los  pecadores. Oh Jesús, recuerda Tu Amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa, Santísima Sangre Tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de Tu Sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota es suficiente para salvar a todos los pecadores. Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado (…) El Cielo y la tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará Tu Misericordia. ¡Oh, que alegría arde en mi corazón, cuando contemplo Tu Bondad inconcebible, oh Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a Tus pies para que glorifiquen Tu Misericordia por los siglos de los siglos. (Diario, 72)

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Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla.

Ayúdame a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos.

Ayúdame, oh Señor, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable negativamente de mi prójimo sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos.

Ayúdame, oh Señor, a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargue sobre mí las tareas más difíciles y más penosas.

Ayúdame a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo.

Ayúdame, oh Señor, a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerrare en Tu Misericordioso Corazón. Soportaré mis propios sufrimientos en silencio.

Que Tu Misericordia, oh Señor mío, repose dentro de mí. Tú Mismo me mandas ejercitar los tres grados de la misericordia. El primero: la obra de misericordia, de cualquier tipo que sea. El segundo: la palabra de misericordia; si no puedo llevar a cabo una obra de misericordia, ayudaré con mis palabras. El tercero: la oración. Si no puedo mostrar misericordia por medio de obras o palabras, siempre puedo mostrarla por medio de la oración. Mi oración llega hasta donde físicamente no puedo llegar. Oh Jesús mío, transfórmame en Ti, porque Tú puedes hacer todo.  (Diario, 163)

CORAZÓN DE JESÚS, en Tí confío.

Sagrado Corazon de Jesus oracion para graves dificultades, abrir caminos S

Postrado a vuestros pies, humildemente vengo a pedirte, dulce Jesús mío, poderte repetir constantemente : SAGRADO CORAZÓN, EN TÍ CONFÍO!!

Si la confianza es prueba de ternura, ésta prueba de amor darte ansío. Aún cuando esté sumido en la amargura: SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, EN TÍ CONFÍO!

En las horas más tristes de la vida, cuando todos me dejen, ¡Oh, Dios mío!, si el alma está por penas combatida: SAGRADO CORAZÓN EN TÍ CONFÍO!

Aunque sienta venir la desconfianza y, te obligue a mirarme con desvío, no será confundida mi esperanza: SAGRADO CORAZÓN EN TI CONFÍO!

Si en el bautismo que hermosa hará mi alma, ya te prometí ser tuyo, y Tu ser mío, clamaré siempre en tempestad y en calma: SAGRADO CORAZÓN EN TÍ CONFÍO!

Yo siento  una confianza de tal suerte, que sin ningún temor ¡Oh dueño mío! Espero repetir hasta la muerte: SAGRADO CORAZÓN EN TÍ CONFÍO!

Amén.

 

 

 

 

 

OFRECER LA SAGRADA COMUNIÓN

Corazones sagrados de la Bella María y Jesús.bmp_thumb[2]

Señor de la Misericordia yo te suplico con todo respeto y humildad, que por ésta comunión que me acabas de conceder, salga un alma del purgatorio por cada latido de mi corazón; que unidos a los latidos del tuyo y a los del Inmaculado Corazón de María, por sus dolores y lágrimas al verte en la cruz, alcancen también este privilegio la ánima sola, mis familiares, parientes y amigos difuntos.

( El corazón humano late 80,000 veces por día)

(Rezarla después de comulgar principalmente en día sábado)

 

FIESTA DE LA MISERICORDIA: HERMOSO REGALO

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Pocas personas están consientes del regalo tan grande nos da Nuestro Señor Jesucristo el día de la Fiesta de la Divina Misericordia.

 Avisemos a personas cercanas a nosotros de esta gran oportunidad y gracia el próximo Domingo 7 de Abril.

 “Es como si fuera un segundo bautismo”, nos explica el P. Ignacy Rozycki, doctor en Teología Dogmática, nombrado por el Papa Juan Pablo II para examinar las revelaciones a Santa Faustina, en un análisis que fue aprobado por Juan Pablo II y la Congregación para la doctrina de la fe:

 “La muerte de Jesús en la cruz fue para el perdón de nuestros pecados y los pecados de todo el mundo. En el mensaje de la Divina Misericordia revelada a Santa Faustina, Jesús pide que a las 3 de la tarde nos sumerjamos en su Pasión. San Juan Bautista sumergía a las personas en el agua porque es un símbolo de purificación. A través de Su muerte en la cruz, Jesús limpia a las almas con el agua que fluyó de su costado, y luego les dá al alma vida nueva con la sangre que brotó de su cuerpo sagrado.

 ¿Qué sucede en la Fiesta de la Misericordia? que Él hace esta gracia extraordinaria disposición de los pecadores, una vez más, y nuestras almas pueden ser purificadas y renovadas, se nos da una nueva vida, un nuevo comienzo. En este día Jesús te permite estar al pie de la Cruz. Él te está haciendo presente en el momento en que Él expiró, ya que fue en ese momento que la Misericordia Divina fue ganada para el mundo.

 

Dimas fue el primero en beneficiarse de esta victoria sobre la muerte, porque fue entonces cuando el Padre dió a Jesús el poder de la Divina Misericordia. El P. Ignacy Rozycki, doctor en Teología Dogmática nombrado por el Papa Juan Pablo II para examinar las revelaciones a Santa Faustina, llegó a la conclusión de que la gracia extraordinaria dada por Jesús en la Fiesta de la Misericordia es un don de la gracia sólo igualada por la del Santo Bautismo .

Esto significa que en este día su alma puede llegar a ser tan pura como el día de su bautismo. Esto significa que usted está comenzando su vida de nuevo y usted sólo tiene que preocuparse por los pecados que cometeremos en el futuro, tus pecados del pasado ya no existen. No importa qué pecado ha cometido en tu vida el pasado usted consigue la remisión completa, (perdón) de todos los pecados del pasado, sin tiempo en el Purgatorio*

Ya que nuestro Señor dijo a Santa Faustina que perdonará la pena merecida por los pecados ya confesados:

“Pide a Mi siervo fiel que en aquel día hable al mundo entero de esta gran misericordia Mía; que quien se acerque ese día a la Fuente de Vida, recibirá el perdón total de las culpas y de las penas…” (Diario 300)

 Así que en la Fiesta de la Misericordia, nos ha llevado a la colina del Calvario, y nosotros, como Dimas, somos escuchados por Jesús, Él está ahí con nosotros en ese día nos limpia con el agua que fluyó de su costado, lo que ocurre cuando lleguemos a la confesión, el sacramento de la reconciliación, y entonces estamos comenzando una nueva vida por la transfusión de su sangre divina que recibimos en la Sagrada Comunión, en Su presencia.

 Por lo tanto, nos sumerge en este día en el agua bendita y Su Sangre Divina. Nuestra presencia en la Fiesta de la Misericordia también está dando testimonio de nuestra fe, nuestra creencia en por qué Jesús murió en la cruz. En la Fiesta de la Misericordia, nuestras almas se están elogiando al Padre, por el Hijo, Jesucristo.

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 “Este día estarás conmigo en el paraíso”

 El regalo que usted recibe en la Fiesta de la Misericordia es la que ha dado a Dimas, si usted muriera al día siguiente, iría directamente a su presencia en el Paraíso. Porque en la Fiesta de la Misericordia, su vida pasada es perdonada, no hay nada por lo que usted será juzgado.

 Nosotros debemos, por supuesto, ser conscientes de que la Fiesta de la Misericordia implica un extraordinario acto de perdón, y así nosotros debemos perdonar a los demás, ya que uno de nuestros fracasos como seres humanos es no querer perdonar a nuestro prójimo, pero sí esperamos ser perdonados por los errores que hemos hecho en la vida.

 Si afirmamos estar sin pecado en este día, entonces debemos perdonar a todos los que nos han ofendido en nuestras vidas, no importa lo mal que nos trataron. En este día debe entregar a Jesús y dejar que El se encargue de ese mal que nos hicieron.

Nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros, si nosotros no perdonamos a todos los demás en este día. Antes de la confesión piense en los nombres de los que ha tenido una queja y pida al Señor que quite toda la amargura de su alma.

 Esto es importante. Si confesamos nuestros pecados, debe incluir confesar la amargura en contra de los demás. Al ir a la comunión en el día de hoy estamos afirmando que no tenemos pecado en nuestra alma, no vaya si no ha perdonado a todos los que le han ofendido en su vida, si hay algo que no ha confesado, ir a la comunión, sería un gran error, porque entonces en vez de recibir la gracia de Dios que recibiría la ira de Dios.

 No es justo decir, yo puedo ser perdonado de mis pecados, pero los que me han ofendido no deben ser perdonados. En la Fiesta de la Misericordia, debemos perdonar a nuestros enemigos y orar por ellos, así como pedimos perdón por los pecados que hemos cometido.

 Si lo hacemos bien, en preparación para este gran don de la misericordia, el amor de Dios nos abraza y nos concede la gracia que Él nos ha prometido en esta ocasión extraordinaria, la Fiesta de la Misericordia.

Este análisis por P. Ignacy Rozycki, doctor en Teología Dogmática fue aprobado por Juan Pablo II y la Congregación para la fe.”*

 Para recibir esta gran gracia debemos:

 Confesarnos y recibir la sagrada Eucaristía en el día. Si la confesión no está disponible en ese día, debe ser lo más cerca posible del día. Santa Faustina lo hizo en el sábado antes de la Fiesta. La comunión, como siempre, debe recibirse dignamente y debe acompañarse por la Confianza completa en la Misericordia Divina. (II.138) (III.1109)

 

Preparación personal para esta fiesta:

  • Hacer la Novena ( No es estrictamente necesaria, pero sí muy provechosa y conveniente)
  • Confesarnos antes o en el día de la Fiesta
  • Hacer actos de misericordia.

Nosotros debemos ser misericordiosos con otros en nuestras palabras, hechos y oraciones.

La palabra misericordiosa – Perdonando y consolando a los demás

La obra misericordiosa – Cualquiera de las obras corporales de misericordia

La oración misericordiosa – Orar y rezar para pedir Misericordia para el mundo

* Este post esta basado en el escrito “Un segundo bautismo”

escrito por el P. Ignacy Rozycki, en la web DivineMercy.org