NOVENA A LA DIVINA MISERICORDIA

Misericordia Divina

Hola, buen día!

Les escribo para compartirles que hoy viernes Santo comienza la Novena a la Divina Misericordia, es una excelente preparación para ganar la Indulgencia plenaria del día de la Divina Misericordia, el Domingo 12 de Abril del 2015.

Pueden descargar la novena a la Divina Misericordia aquí FOLLETO NOVENA

El Señor me dijo que rezara esta coronilla durante nueve días antes de la Fiesta de la Misericordia. Debe iniciarse el Viernes Santo.  Durante este novenario concederé a las almas toda clase de gracias“. (Diario, 796)

El día de la Divina Misericordia ( siguiente domingo después del  domingo de Resurrección) nos brinda una promesa muy especial:

En este Día de Fiesta de Nuestro Señor las almas que van a la confesión y reciban la Santa Comunión obtendrán el perdón total de las culpas y de las penas. 

Las palabras textuales de nuestro Señor Jesucristo a Santa Faustina son:

El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas. Ese día todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias se abren. Que ningún alma tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata…. La humanidad no encontrará paz hasta que se vuelva a la Fuente de Mi Misericordia“(Diario, 699).

Tomemos también en cuenta los requisitos que la Iglesia nos ordena para ganar las Indulgencias plenarias.

Puedes leer sobre las Indulgencias aquí

REQUISITOS PARA GANAR UNA INDULGENCIA PLENARIA 

Para ganar una indulgencia plenaria, en año normal o en año santo, debes siempre cumplir los TRES REQUISITOS siguientes:

1. La Confesión.

Hacer una confesión profunda. La confesión puede hacerse el mismo día que se quiere ganar la indulgencia o haberla hecho recientemente. Es importante también que tengamos un deseo sincero de cambiar y dejar nuestros vicios y apegos a seguir en situación de pecado.

2. La Comunión.

Esta debe llevarse a cabo el mismo día en que quiera ganarse la indulgencia.

3. La oración por las intenciones del Papa.

Debes rezar un Padre Nuestro, una Ave María y un Gloria, y ofrecerlas por las intenciones del Papa.

Un poco más sobre las INDULGENCIAS

El Sumo Pontífice, animado por un ardiente deseo de fomentar al máximo en el pueblo cristiano estos sentimientos de piedad hacia la Misericordia divina, por los abundantísimos frutos espirituales que de ello pueden esperarse, en la audiencia concedida el día 13 de junio de 2002 a los infrascritos responsables de la Penitenciaría apostólica, se ha dignado otorgar indulgencias en los términos siguientes:

Se concede la indulgencia plenaria, con las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice) al fiel que, en el domingo segundo de Pascua, llamado de la Misericordia divina, en cualquier iglesia u oratorio, con espíritu totalmente alejado del afecto a todo pecado, incluso venial, participe en actos de piedad realizados en honor de la Misericordia divina, o al menos rece, en presencia del santísimo sacramento de la Eucaristía, públicamente expuesto o conservado en el Sagrario, el Padrenuestro y el Credo, añadiendo una invocación piadosa al Señor Jesús misericordioso (por ejemplo, “Jesús misericordioso, confío en ti”).

Se concede la indulgencia parcial al fiel que, al menos con corazón contrito, eleve al Señor Jesús misericordioso una de las invocaciones piadosas legítimamente aprobadas.

Además, los navegantes, que cumplen su deber en la inmensa extensión del mar; los innumerables hermanos a quienes los desastres de la guerra, las vicisitudes políticas, la inclemencia de los lugares y otras causas parecidas han alejado de su patria; los enfermos y quienes les asisten, y todos los que por justa causa no pueden abandonar su casa o desempeñan una actividad impostergable en beneficio de la comunidad, podrán conseguir la indulgencia plenaria en el domingo de la Misericordia divina si con total rechazo de cualquier pecado, como se ha dicho antes, y con la intención de cumplir, en cuanto sea posible, las tres condiciones habituales, rezan, frente a una piadosa imagen de nuestro Señor Jesús misericordioso, el Padrenuestro y el Credo, añadiendo una invocación piadosa al Señor Jesús misericordioso (por ejemplo, “Jesús misericordioso, confío en ti”).

Si ni siquiera eso se pudiera hacer, en ese mismo día podrán obtener la indulgencia plenaria los que se unan con la intención a los que realizan del modo ordinario la obra prescrita para la indulgencia y ofrecen a Dios misericordioso una oración y a la vez los sufrimientos de su enfermedad y las molestias de su vida, teniendo también ellos el propósito de cumplir, en cuanto les sea posible, las tres condiciones prescritas para lucrar la indulgencia plenaria.

Los sacerdotes que desempeñan el ministerio pastoral, sobre todo los párrocos, informen oportunamente a sus fieles acerca de esta saludable disposición de la Iglesia, préstense con espíritu pronto y generoso a escuchar sus confesiones, y en el domingo de la Misericordia divina, después de la celebración de la santa misa o de las vísperas, o durante un acto de piedad en honor de la Misericordia divina, dirijan, con la dignidad propia del rito, el rezo de las oraciones antes indicadas; por último, dado que son “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia” (Mt 5, 7), al impartir la catequesis impulsen a los fieles a hacer con la mayor frecuencia posible obras de caridad o de misericordia, siguiendo el ejemplo y el mandato de Jesucristo, como se indica en la segunda concesión general del “Enchiridion Indulgentiarum”.

Este decreto tiene vigor perpetuo. No obstante cualquier disposición contraria.
Dado en Roma, en la sede de la Penitenciaría apostólica, el 29 de junio de 2002, en la solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles.

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CORAZÓN DE JESÚS, en Tí confío.

Sagrado Corazon de Jesus oracion para graves dificultades, abrir caminos S

Postrado a vuestros pies, humildemente vengo a pedirte, dulce Jesús mío, poderte repetir constantemente : SAGRADO CORAZÓN, EN TÍ CONFÍO!!

Si la confianza es prueba de ternura, ésta prueba de amor darte ansío. Aún cuando esté sumido en la amargura: SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, EN TÍ CONFÍO!

En las horas más tristes de la vida, cuando todos me dejen, ¡Oh, Dios mío!, si el alma está por penas combatida: SAGRADO CORAZÓN EN TÍ CONFÍO!

Aunque sienta venir la desconfianza y, te obligue a mirarme con desvío, no será confundida mi esperanza: SAGRADO CORAZÓN EN TI CONFÍO!

Si en el bautismo que hermosa hará mi alma, ya te prometí ser tuyo, y Tu ser mío, clamaré siempre en tempestad y en calma: SAGRADO CORAZÓN EN TÍ CONFÍO!

Yo siento  una confianza de tal suerte, que sin ningún temor ¡Oh dueño mío! Espero repetir hasta la muerte: SAGRADO CORAZÓN EN TÍ CONFÍO!

Amén.

 

 

 

 

 

Jesús, en tí Confío

Señor de Misericordia

¿Por qué a Jesús le gusta tanto que  le diganos : Jesús, en tí confío?

Porque cuando le llamamos a alguién por su nombre es porque le conocemos, sabemos de su existencia, conocemos al menos “algo” de su vida y de sus obras.

 

Porque decirle “En tí confío” es decirle:

  • Te conozco
  • Estas vivo
  • Estas presente en mi vida
  • Sé que me amas
  • Reconozco tu sabiduría
  • Sé que lo que tu decidas para mí es lo mejor.
  • Conozco de tu poder
  • Sé que eres Bueno
  • Sé que eres misericordioso
  • Deseo hacer tu voluntad

Por que al decirle ” En tí confio” 

En un acto de humildad y de abandono absoluto nos rendimos ante Él, ante el Dios Todopoderoso, no por temor…sino por Amor.

JESÚS EN TI CONFÍO.

Según el grado de confianza que el hombre deposite en la Misericordia de Dios, ella fructificará en el corazón de los hombres.

Dice Santa M. Faustina: Oí entonces estas palabras en mi alma:
Hija mía, te aseguro que vivirás con una ganancia permanente, tu tarea será tener una confianza total en mi bondad, y mi tarea será darte todo lo que tú necesites. Yo mismo me hago dependiente de tu confianza. Si tu confianza en Mí es grande, mi generosidad no tendrá límite.

JESÚS EN TI CONFÍO